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Blog global de transformación digital, innovación, ciencia y nuevas tecnologías aplicadas a la sostenibilidad, desarrollo de negocio y al futuro ya muy presente.

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Blog Digitalination

Por Daniel López Fernández 29 nov, 2017

Es indudable el gran beneficio que el sector de la educación ha experimentado en los últimos años. Gracias al uso de las nuevas tecnologías, tenemos la posibilidad de estudiar con expertos a nivel mundial de manera remota y diferida. Veamos algunas de esas herramientas vehiculares que nos permiten (y permitirán) mejorar nuestro sistema educativo, que debe adecuarse rápidamente a los avances que sufren tanto los mercados como la propia sociedad, ya sea por cultura o formas.

 Aunque ahora muchos lo veamos como algo de lo más normal, sistemas de gestión documental, edición colaborativa en tiempo real, uso de listas de noticias, foros de discusión, mensajería instantánea y videoconferencias (1:n), son herramientas relativamente modernas que no hace mucho fueron aceptadas por los entornos más conservadores. Es más, hoy en día todavía existen empresas o instituciones educativas que todavía no disfrutan de estos beneficios.

 El ritmo trepidante de nuestros días hace que haya cobrado especial importancia el que ahorremos lo máximo en desplazamientos para ganar horas al día y así poder combinar trabajo, estudios y familia. El no estar atado a un calendario fijo para realizar una actividad adquiere protagonismo ya que la tecnología nos permite acceder con banda ancha (fija o móvil) con gran calidad y velocidad allá donde estemos y cuando queramos.

 Con el medio superado y con los dispositivos adecuados, ya no tenemos excusa. Hoy en día parece que las tabletas le tienen el terreno ganado a los portátiles (aunque estos sean de tipo Chromebooks (de costes bajos por tener apenas tecnología local por su orientación de su uso ofimático y utilizar Software as a Service en Cloud)). Las tabletas son más ligeras, disponen de mayor autonomía y existen gran variedad de APPs y fundas-teclado que puedes usar con ellas para que no eches de menos a sus predecesores. Además, las tabletas siguen compatibilizando sus usos tradicionales como visionado de películas, lectura de libros, etc., con nuevas facilidades para toma de notas a mano alzada, realización de dibujos o bocetos a través de lápices ópticos especiales (lejos quedan los primeros stylus). De todas maneras, ahora existe otra tendencia de tabletas muy enfocadas a la educación que dejan de lado la potencia y el colorido de las tabletas avanzadas para incrementar la imitación papel e inyección de tinta, siendo más saludables para nuestra vista y evitando distracciones con otros servicios o notificaciones inoportunas para centrar su propósito. Y ya tenemos en camino la siguiente generación de la mezcla de tableta y papel, un dispositivo conocido como papertab que como principal característica ofrece pantalla flexible.

 En breve tendremos tecnologías con uso normalizado y que cambiarán la manera de cómo aprendemos, resumamos algunas:

 Impresión 3D. Por ejemplo, los diseñadores o arquitectos podrán poner en práctica sus conocimientos y bocetos de manera rápida y sencilla, al igual que ingenieros o constructores. Pasaremos de modelos teóricos a prácticos.

 Realidad aumentada. Podremos ampliar nuestros conocimientos de arte o historia superponiendo nuestro dispositivo inteligente a un cuadro, por ejemplo, recibiendo información personalizada en diferentes formatos multimedia.

 Realidad virtual. Las dos realidades (la aumentada y la virtual), tendrán un gran auge en los próximos años. Centrándonos en el ámbito de la educación, está claro que el futuro pasa por ponerte unas gafas y atender a una clase como si estuvieras allí. Y no nos contentaremos con la asistencia estática desde un asiento fijo en la clase. Combinaremos otras tecnologías como la robótica (robots tipo vGO), y así podremos desplazarnos allá por donde se nos antoje maximizando la inmersión.

 Para los casos contrarios, en los que el alumnado esté presente en la sala y sea el profesor el que esté en remoto, se podrán utilizar hologramas o proyecciones a tamaño real para que la integración virtual del docente sea lo más real posible. Lógicamente esto eleva el realismo de recibir clases de los mejores expertos mundiales con gran optimización de tiempo para ellos y de costes para nosotros.  

 El mundo del software también evoluciona en este sector. Los profesores ya pueden saber el estado de ánimo de sus estudiantes conectados online gracias al análisis de imágenes, así pueden adaptar sus contenidos y ritmo según noten interés, distracción, aburrimiento o incomprensión, por ejemplo.

 Dentro de otro movimiento, la colaboración y creación de negocios user-to-user, se utilizan ya aplicaciones tipo Study Blue o Flashnotes donde los estudiantes suben sus propios apuntes para ayudar y vender sus trabajos a otros compañeros. Los sistemas de puntuaciones se unen para que el consumidor pueda elegir con más garantías y la reputación online para conseguir seguridad en el proceso y fiabilidad en el servicio.

 El sistema educativo debe incluir estas nuevas tecnologías no solo para incrementar la experiencia y habituarnos a las nuevas herramientas, sino para desarrollar cualidades aprendiendo a la vez actitudes y aptitudes. Por ejemplo, si en estudios primarios introducimos la creación de blogs, estamos enseñando valores y habilidades como la capacidad de compartir, objetivar lo que se quiere explicar, fortalecer la capacidad de resumen, aprender diferentes estilos de redactado, prepararnos para aceptar críticas (positivas y negativas), responsabilidad sobre el contenido, perseverancia y esfuerzo, compromiso por tener que hacer una publicación periódica, etc.

 Hasta que la nanotecnología nos ofrezca la posibilidad de incorporar chips en nuestro cuerpo para cargar de manera instantánea toda la información que necesitemos, deberemos seguir estudiando. Eso sí, no dejemos nunca de aprender.

 DLF

Por Daniel López Fernández 26 nov, 2017

Esta semana tuve la oportunidad de hablar con los Directores de Organización y Desarrollo de Negocio de una empresa que quiere hacer un cambio profundo en su compañía. Nada más sentarnos y confesar su escaso conocimiento en la materia, me preguntaron directamente: “Qué es la transformación digital de la que tanto se habla? Nada de definiciones, eso ya lo he leído en internet, queremos entender casos prácticos”. Es comprensible, le pasa a mucha gente, pero primero hay que entender que no todo el mundo le da el mismo significado a la transformación digital y, por tanto, unos pueden verlo como algo tan novedoso como otros algo meramente trivial.

 Con la gran velocidad en la que el mundo está evolucionando, la globalización de los mercados, los gustos de los clientes, el acceso anywhere-anyplace-anytime y el querer tu pedido just-now , hace que le tengamos que dar una vuelta a nuestro negocio para que nuestros clientes nos elijan.

-       Estamos localizables, tenemos perfil público en redes sociales?

-      Estamos capacitados para que nuestras infraestructuras crezcan según demanda?

-      Tenemos bien ajustado los costes internos para ser competitivos en precio?

-      Controlamos nuestra cadena de valor para adaptarnos a las demandas cambiantes?

-      Tenemos tienda y atención 24x7? Física y/o virtual?

-      Ofrecemos valor diferencial en nuestro producto?

 Hay muchas más preguntas que deberíamos hacernos, estas son solo un ejemplo, pero nos dan una idea de cómo empezar a definir nuestro perfil para que nos sirva de base para hacer esa transformación digital. Lo importante es entender bien el negocio y sobretodo a los clientes: qué quieren, como interactúan con nosotros, etc.; de esta manera podremos ver cómo las nuevas tecnologías pueden ayudarnos a mejorar, incluso abrir nuevas vías de negocio.

 Para unos, la transformación puede llegar simplemente por implementar PCs virtuales para sus empleados (técnicos, equipos de venta, …) que requieran alta movilidad y que puedan acceder a sus escritorios desde otro ordenador o dispositivo móvil. El disponer de toda la información y aplicaciones de la compañía puede que les transforme positivamente al ganar en rapidez, movilidad y seguridad, por ejemplo.

 Para otros que pudieran estar en plena expansión internacional con cientos de proyectos en paralelo, el desarrollo de herramientas colaborativas tanto para la gestión documental (control de versiones, multiedición en tiempo real, etc.), como en soluciones de mensajería instantánea y salas virtuales de videoconferencias, les transformará la manera de cómo afrontar sus proyectos, incrementando la eficiencia de los equipos, bajando costes en desplazamientos y en definitiva, ganando horas al día y mejorando la conciliación familiar.

 Para los que ya tienen base (están en redes sociales, disponen de presencia remarcable en internet, etc.), pueden mirar como la tecnología puede ayudarles a subir un escalón en sus negocios. La industria podría utilizar sensorización en sus líneas de fabricación potenciando el mantenimiento proactivo y el análisis de métricas para mejorar sus procesos. Empresas de soporte están mejorando sus tiempos de atención al cliente gracias al uso de chat-bots. Los equipos de resolución de incidencias están mejorando la calidad de sus respuestas gracias a la ayuda del Deep Learning. Otras compañías perfilan sus servicios maximizando la personalización gracias al estudio de grandes datos (preferencias del usuario, rastros históricos, redes sociales) creando modelos de predicción.

 Quizás una solución para un comercio de ropa sea entender cómo funciona su tienda estudiando mapas de calor, y para una compañía de aparcamientos su objetivo sea mejorar la experiencia de usuario (haciendo consultable el número de plazas libres, ofreciendo reservas anticipadas, facilitando la entrada y salida a tu plaza asignada a través de indicaciones personalizadas, etc.).

 Cada empresa tendrá sus requerimientos. Hay tecnología disponible, solo hay que entender la el problema y diseñar la solución que cubra la necesidad.

 Veamos ejemplos reales más concretos, aunque eso será ya en una segunda entrega.

DLF

Por Daniel López Fernández 19 nov, 2017

Siguiendo la dinámica de este blog público (tratar diversos temas de manera breve), toca ahora hablar del Blockchain ya que es un tema que varios habéis pedido a través del email (recordar, contacto@digitalination.com ).

 Podríamos decir que Blockchain ahora está considerada como una tecnología independiente con muchos ámbitos de actuación después de haber alcanzado fama y difusión tras su uso como parte de Bitcoin en el año 2009. Se trata de una cadena de bloques que tiene como objetivo descentralizar la información de modo seguro y que evita su modificación a posteriori una vez ha sido sellada.

 El blockchain trabaja de la siguiente manera: Los datos se almacenan cifrados y replicados en diferentes puntos de la red, utilizando protocolo peer-to-peer para su transmisión, y que utiliza todos los nodos para la validación de los datos antes de su sellado. Se protege la confirmación pública de las transacciones donde los datos origen y destino son los únicos que no son visibles, de esta manera, vemos el contenido de la transacción pero protegiendo a sus participantes.

 Al tratarse de una solución que parte con la premisa de disponer de autenticidad total, es mirada con recelo por aquellos que ahora tienen su base de negocio como intermediarios que protegen, gestionan y sirven de enlace entre usuarios. Bancos, tiendas online, empresas de transporte o alquiler, son ejemplos de agentes conciliadores entre partes que protegen a sus clientes gracias a su reputación y que ofrecen la gestión entre A y B como servicio. Es decir, ya no serán necesarios eBay o UBER? Si se dispone de forma pública e inalterable la reputación de una persona (ya sea con rol vendedor o rol comprador), podremos prescindir de mediadores para ese servicio? Tampoco necesitaremos a los bancos para pagar a una persona, ahorrándonos sus condiciones y comisiones?

 Como veis, esta tecnología abre grandes puntos de reflexión realmente interesantes, y su uso puede ser muy diverso: monedas electrónicas, registro de propiedades, pagos, servicios cloud de almacenamiento de archivos, auditorías, identidad personal digital, reputación, servicios gubernamentales, de notaría, seguimiento de cadena de suministros y prueba de procedencia, economía colaborativa, alquiler de propiedades, votación por internet, verificación de noticias, aplicaciones militares, Internet of Things, etc.

 Realmente blockchain revolucionará muchos mercados una vez esté totalmente implementado, aceptado y extendido. Para ello debemos cambiar nuestra mentalidad aceptando que nuestras transacciones bancarias, por ejemplo, sean públicas y estén propagadas por internet (aunque con identidades enmascaradas protegiendo a los actores). Lo veis complicado? No os fiais? No os recuerda a algo? En efecto, ya hemos pasado por esto: nuestros ficheros, correos y base de datos en la nube???

 DLF

Por Daniel López Fernández 17 nov, 2017

Algunas empresas necesitan aferrarse a metodologías conocidas para sentirse arropados en los procesos innovadores. Por este motivo comentaremos brevemente las cuatro más extendidas.

 Una de las más conocidas es Design Thinking , utilizada en múltiples ámbitos como metodología única o como una parte de otras. Trata de fomentar una nueva forma de pensar siempre en busca de creatividad, centrada en entender las necesidades reales de los usuarios para darles solución. Por tanto, para esta metodología es vital la empatía y el trabajo en equipo, orientando las capacidades de cada uno de los integrantes para desarrollar un prototipo que pueda ser, ya desde sus inicios, validado por el cliente. Todo el proceso se envuelve en un ambiente fresco para facilitar la creatividad y con una actitud llena de observación y curiosidad para descubrir esos pequeños detalles que solo un diseñador sabe explotar.

 Otro método muy conocido es Lean Startup . Aunque inicialmente está enfocada para entornos emprendedores, grandes empresas también la utilizan para lanzar sus productos. Tratan de traspasar la incertidumbre en la creación y futuro del producto para encontrar el camino hacia el negocio sostenible. Esto se realiza acortando el ciclo de desarrollo evitando malgastar dinero en planes interminables y permitiendo a la empresa cambiar de rumbo de manera ágil. Por tanto, se centra en crear el famoso PMV (Producto Mínimo Viable), versión que con un mínimo esfuerzo permite al equipo de desarrollo enfocar el producto a lo que espera y demanda el cliente. A veces para ganar tiempo, se ofrecen varias versiones al mismo tiempo. El proceso se creación y aprendizaje se realiza de manera iterativa.

 En tercera posición sitúo Agile . Como ocurre con Lean Startup, Agile fue inicialmente enfocada al entorno software aunque ahora ya es utilizada en otros ámbitos. Se basa en una serie de puntos que conforman su manifiesto, en los cuales se describe el método, prioridades o requisitos, entre otros. Como podemos intuir por su nombre, su prioridad es entregar de manera continua al cliente una versión temprana del producto. Cada cambio que se realice en los diferentes ciclos son aprovechados para proporcionar ventaja competitiva, ciclos cortos pero con entregas totalmente funcionales. La simplicidad es esencial.

 Finalmente para cerrar esta introducción comentaré Scrum , metodología enfocada a entornos complejos (equipos no cohesionados, calidad no suficiente, costes sobrepasados, fechas interminables, etc.). Con Scrum se realizan entregas parciales y regulares, donde el cliente prioriza los objetivos teniendo presente el valor que le aportan versus su coste. De esta manera esos puntos quedan repartidos en las diferentes iteraciones.

 Existen muchas otras maneras de guiarnos en los procesos innovadores, como Kanban, Kaize o SAFe, pero eso lo dejaremos para otra ocasión.

 DLF

 

 

 

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